venerdì 13 novembre 2015

Omara Portuondo celebra 85 años y 70 de vida artistica (29 octubre 2015)

Omara Portuondo




Omara Portuondo cumple 85 años y 70 de vida artistica y anuncia celebrarlo con una gira por Europa junto a Diego el Cigala, el celebre artista de flamenco, haciendo un recorrido por toda su carrera.

"Con nuestra música, nosotros los cubanos hemos exportado más sueños y placeres que con nuestro tabaco, más dulzura y energía que con todo nuestro azúcar. La música afrocubana es fuego, sabrosura y humo; es almíbar, sandunga y alivio; como un ron sonoro que se bebe por los oídos, que en el trato iguala y junta a las gentes y en los sentidos dinamiza la vida". Fernando Ortiz

Lloviznaba en la primavera fresca de La Habana, cuando en las primeras semanas del nuevo milenio entré en los Estudios Egrem, un estudio que por sus paredes se han  filtrado décadas de magnífica música. Es siempre una alegría escuchar la cálida voz de Omara Portuondo en vivo; y allí estaba ella, cantando su versión de "He Perdido Contigo" una conmovedora canción romántica. Omara estaba grabando un álbum "nocturno, lleno de anhelo y amor perdido", como lo describió su productor Nick Gold.

El disco era su primer álbum en solitario desde el milagroso éxito del Buena Vista Social Club™. Fue a través de ese disco y la película de Wim Wenders que muchos no- cubanos descubrieron a Omara Portuondo. Para Wenders y tantos otros, el punto culminante de la película es su conmovedor dueto del tema "Silencio" junto a Ibrahim Ferrer: "Mi alma muy triste y pesarosa / quiere ocultar su amargo dolor." A medida que llegan los aplausos, una lágrima surge en los ojos de la intérprete e Ibrahim se saca el pañuelo del bolsillo y suavemente la enjuaga.

Mientras que otras queridas estrellas del fenómeno Buena Vista, como Rubén González e Ibrahim Ferrer, permanecían en su retiro Omara ha estado en activo desde la tierna edad de los quince años.  Una cantante legendaria cuya voz refleja una larga y creativa vida llena de pasión y música. Ha estado cantando durante 70 años, y si bien las revoluciones y batallas sacudieron el mundo, ella ha proseguido con una indomable elegancia.

La joven Omara
Omara nació en el barrio de Cayo Hueso, en La Habana, barrio conocido por su musicalidad. Su madre Esperanza Peláez provenía de una familia acomodada de ascendencia española que asumió que ella se casaría con un hombre blanco rico con una alta posición social. De hecho, ella se escapó con un jugador de béisbol, alto, guapo y negro llamado Bartolo Portuondo. Durante años no pudieron caminar por la calle en público, pero el matrimonio sobrevivió. Bartolo era amigo del poeta Nicolás Guillén y un gran amante de la música y a falta de un gramófono en casa, la música llegaba a través del canto. 

Con quince años la tímida adolescente se sumerge en el exuberante mundo de lentejuelas, siguiendo los pasos del coro al que participaba su hermana Haydée; y se convirtió en una bailarina del cabaret Tropicana. El glamuroso club que aún sigue su actividad en La Habana, una reliquia intacta de los decadentes días pre-revolucionarios. Pero la interpretación era su punto fuerte, y pasaba los fines de semana cantando jazz americano con el pianista ciego Frank Emilio en su banda Loquibambia Swing. Su estilo era una mezcla de sonidos pan-americano y fueron los creadores del llamado “filing” (sentimiento); es entonces cuando empiezan a llamarla "La novia de filin”.

En 1952 participa en el grupo femenino Orquesta Anacaona y junto a su hermana Haydee, se une al cuarteto vocal femenino, Cuarteto D'Aida, liderado por la pianista Aída Diestro. Las cosas comenzaron a moverse realmente rápido para Omara y el grupo  firmó con la discográfica RCA Victor, realizando una gira por los Estados Unidos y actuando como corista de algunas de las estrellas más grandes del momento como Benny Moré, Edith Piaf, Bola de Nieve y Nat King Cole en el Tropicana. Era el momento de esplendor y glamour del famoso cabaret.

Como solista Omara estuvo acompañada por algunos de los más grandes innovadores de la música como Arsenio Rodríguez o Isolina Carrillo. Su primer álbum en solitario “Magia Negra” fue editado en 1959 mucho antes del enorme éxito del Buena Vista.

Después de la Revolución de ese mismo año, Omara continua recorriendo los Estados Unidos hasta que debido a la crisis de los misiles, ambos países rompen sus relaciones internacionales. El Cuarteto D'Aida se encontraba en Miami y Omara decide regresar a casa, llenando el vacío dejado por la partida de tantos músicos de Cuba. Su carrera florece, en un primer momento con un reformado Cuarteto D'Aida y luego, a partir de 1967 como artista en solitario. Durante un tiempo, interpreta canciones revolucionarias sobre el Che Guevara y, más tarde sobre Salvador Allende.

En los siguientes años gira por Europa y África con la Orquesta Aragón, donde todavía tienen un gran número de seguidores. "Omara es una leyenda en Cuba, y es seguro decir que no hay nadie de mi edad que no creció bajo su influencia", tal y como afirma el bailarín de origen cubano Carlos Acosta: "de niño la veía todo el tiempo en la televisión, cantando el tipo de canciones que a mis padres les gustaba".

Omara es una artista versátil, pero su especialidad es el bolero romántico, a menudo se ha comparado con los grandes exponentes del jazz melancólico como Billie Holiday o Edith Piaf. Se casó y se divorció y su hijo se convirtió en su manager. “Omara”, una película documental sobre su carrera ganó el premio en Cannes en 1986.

En 1997, cuando uno piensa que podría llegar la hora de jubilarse y reducir el ritmo de trabajo, nace el proyecto Buena Vista Social Club™, alzando su figura por todo el mundo. Ry Cooder le había escuchado a mediados de los años 90, mientras ella grababa en los Estudios Egrem, grabaciones que coinciden las del fallido proyecto Afro-Cuban. Omara estaba a punto de comenzar una gira por Vietnam pero inmediatamente reconoció la importancia de reactivar la música tradicional y se convierte en la única mujer del grupo.

El álbum dio la vuelta al mundo y tan celebrado fue su éxito, que el novelista Salman Rushdie tilda al verano de 1998 como “el verano Buena Vista". El elegante documental de Wim Wenders no hizo más que disparar las ventas del álbum. En él Omara tenía otro magnífico dúo con Company Segundo empapado de nostalgia. Ambos interpretan "Veinte Años", una canción que Omara había aprendido de sus padres y grabado en otras ocasiones.

Omara Portuondo


Su álbum en solitario Buena Vista Social Club™ presents… del año 2000 ganó un Grammy y fue seguido en 2004 por el éxito de “Flor De Amor”, que contó con una canción de resonancia familiar sobre el amor interracial titulada "Tabú". Otras grabaciones y giras le siguieron, como el premiado álbum “Gracias”,  que celebra su 60º aniversario, además del disco “Omara & Chucho” junto al estelar pianista Chucho Valdés. Fue la primera mujer cubana en ser nombrada Embajadora Internacional de la Cruz Roja y en los últimos años ha cantado en todas partes desde la Royal Opera House en Londres hasta el Festival Pasión Latina en Hong Kong.

¿Y cuál sería la mejor manera de celebrar su 85 aniversario y sus 70 años dedicados a la música? Pues con una gira mundial muy especial que incluirá invitados excepcionales. La gran diva y embajadora artística de su país quiere celebrar con una gran fiesta lo que será un impresionante barrido a toda su carrera. En cada parada se reunirá con viejos y nuevos amigos para interpretar grandes clásicos cubanos desde 'Bésame mucho' a 'Veinte Años". La gira reflejará diferentes aspectos de su larga trayectoria, recordando desde sus años de juventud y su continuo amor por el elegante cabaret, pasando por los días de Buena Vista hasta el presente con diferentes gustos y sabores, de lo que será sin duda una fiesta musical, llena de picante sabrosura.

Como afirma el escritor cubano Iván García "Su voz es todavía exuberante, como lo fue cuando cantaba en el vestidor de la casa de sus padres. En Cuba, hay cosas que faltan. Pero sí tenemos a Omara Portuondo”. Ella aún vive en un apartamento con vistas al emblemático malecón de La Habana; y aunque su dinámica carrera musical se ralentice  no es difícil imaginar que siempre se sienta atraída por algunos de sus viejos refugios como el Café Cantante o el Tropicana.

El productor norteamericano Ry Cooder dijo acerca de los músicos de Buena Vista Social Club™, que tenía suerte de "haber capturado el extremo de la cola de un cometa" de una gran cultura musical que estuvo en silencio durante décadas.

Omara Portuondo una diva en el mejor sentido de la palabra. El telón de una de las figuras más importantes de la música popular cubana baja lenta y elegantemente. Mientras continua asombrando medio mundo. Como dice el viejo adagio del mundo espectáculo "Siempre deje con ganas de más." Peter Culshaw




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