domenica 23 gennaio 2011

Pedrito Calvo, voz de la musica cubana (musica.cubasi.cu)

Pedrito Calvo tiene su lugar sagrado en la música cubana. Él le dio la sabrosura a temas que la gente sigue cantando 30 años después de haber sido estrenados. Probablemente sea el cantante cubano con más hits parades en su haber. Con Los Van Van de Formell- orquesta con la que hizo la mayor parte de su carrera- grabó más de 500 temas y de estos casi todos estuvieron en las listas de éxito desde los años 70 hasta la actualidad.


Quién no extraña su voz en Sandunguera, El negro no tiene ná, Se acabó el querer, La titimanía, El buena-gente, Marilú… y tantas otras. Hoy Pedrito tiene su propio grupo: La Nueva Justicia, con el que sigue moviendo La Habana y muchas ciudades cubanas, pues su presencia la reclaman todas las fiestas populares de esta Isla.
Tuve la oportunidad de entrevistarlo recientemente. Desde que llegué al lugar acordado comencé a buscarlo con la vista, tratando de encontrar entre la gente un sombrero grande, ese atributo es ya parte de su personalidad. Pero para mi sorpresa aquel día llevaba una gorra deportiva, que también va mucho con su espíritu de atleta. Aunque sea esa una faceta suya menos conocida ha sido precisamente el elíxir de juventud de Pedrito.
¿Cuál es el secreto para mantenerse así? “Hacer mucho deporte. Es un sacrificio pero es necesario para poder brindar por la noche un concierto de 2 ó 3 horas. Llevo más de 40 años corriendo. Cuando termine de hablar contigo aquí me voy a correr”.
Quizás es esa juventud lo que lo hace un Don Juan, como piensa mucha gente. Pedrito se ríe. Tiene casi un récord en hijos: “19 y el próximo año llega el número 20. He sido prolífero en mi vida. No todo el que apunta da en la diana pero parece que mis genes son así, que se pegan enseguida y producen…


¿Quiere decir que es un hombre enamorado? “Claro que sí, y sobre todo de las mujeres, son lo más bello que hay. Por eso he tenido tantos hijos porque me he enamorado mucho. Pero ahora creo que ya estoy en una etapa de tranquilidad. Me casado con muchas mujeres bellas”.
El público cubano sabe que Pedrito puede cantar cualquier cosa, él le imprime su propio sello a la música por eso es tan popular. Está conciente de la fama pero no es de los que se le suben los humos. “Soy un hombre normal, he tratado de ser sencillo y honesto. La fama hay que llevarla tan natural como comer y dormir. Hay que saludar a la gente en la calle, sentir el amor de la gente, lo mismo de los niños que jóvenes o viejos. Con que te quieran es suficiente, la fama es solo eso, hoy la tienes, mañana no”.
Por cierto, de dónde salió a idea del sombrero y el gran bigote. ”Desde niño siempre me gustaban los sombreros, y antes en Cuba había antes muchas tiendas de sombrero. Ya no los hacen. Un día en una casa donde hacían ropa para artistas al lado del Amadeo Roldán, encontré uno que me gustó y lo hice costumbre. Los que uso actualmente los traigo de México. Y en cuanto al bigote alguien me dijo que me quedaba bien y lo dejé, algunas veces más corto, otras más largo, y así construí mi personalidad”.


Además del sombrero a Pedro Calvo todo el mundo lo identifica con movimiento y alegría pero pocos conocen que más allá de ese carácter festivo este intérprete ha participado en importantes contiendas de la historia revolucionaria cubana como Playa Girón y la lucha contra bandidos en el Escambray. Incluso recibió de manos del comandante Juan Almeida la réplica del machete de Máximo Gómez, un honor que anhela cualquier figura cubana.
Tengo recuerdos muy lindos de esa época. Éramos jóvenes y no teníamos experiencia en nada militar pero había un embullo tremendo. Nosotros queríamos ser como los barbudos, poner nuestro granito de arena. Recuerdo cómo di martillo en las costas cubanas para abrir trincheras en el 59 y 60. Tuve la suerte también de que cuando Fidel proclamó el carácter socialista de la Revolución, mi fusil era uno de los que esta ahí alantico”.
Pedrito Calvo hizo una historia con Van Van que no se olvida. Llegó a la orquesta a través de Pupy porque necesitaban un cantante. Según él a Formell no le gustaba mucho la idea por su voz rajada pero finalmente comenzó con ellos en los 70 y allí estuvo hasta el 2000. “De ese éxito y de lo que hago hoy estoy viviendo, me ha ido muy bien”.


Es inevitable preguntarle por qué se fue. “Porque ya era el tiempo de no estar. Hay buenos matrimonios que se separan. Yo quería hacer cosas mías y no me ha ido mal. Cuando uno logra cosas debe probarse en otras. No me falta trabajo y el pueblo de Cuba y de otros lugares me reconoce. Eso es importante, yo voy por las calles y aprecio que la gente me quiere. Los Van Van siguen siendo mis amigos, mis hermanos”.
Con su grupo ha logrado lo que necesitaba en el momento que lo fundó: “ser independiente, tener mis decisiones yo solo, es importante dar pasos como este”.

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